Las relaciones entre Uzbekistán y Belarús: una asociación estratégica en una nueva etapa de desarrollo

Las relaciones entre Uzbekistán y Belarús muestran actualmente una dinámica ascendente y sostenida, basada en los principios de respeto mutuo, confianza y pragmatismo. A pesar de la distancia geográfica que separa a ambos países, las partes han logrado construir un sistema eficaz de cooperación sustentado en la complementariedad de sus economías, la similitud de sus enfoques respecto al desarrollo socioeconómico y el interés mutuo por ampliar una colaboración beneficiosa para ambos.
Desde 2017, el diálogo bilateral ha adquirido una dimensión cualitativamente nueva. Los contactos periódicos al más alto nivel, la labor de la Comisión Intergubernamental, así como la celebración de foros regionales y encuentros empresariales, han permitido dotar a la cooperación de un carácter integral, sistemático y orientado a resultados.
Un factor determinante para la ampliación de las relaciones internacionales ha sido el amplio programa de reformas impulsado en Uzbekistán bajo el liderazgo del presidente Shavkat Mirziyoyev. La liberalización de la economía, la mejora del clima de inversión, el desarrollo de zonas económicas libres y la política de apertura han incrementado significativamente el atractivo del país y generado nuevas oportunidades para profundizar la asociación bilateral.
En el contexto actual, marcado por la transformación de la economía mundial, la reconfiguración de las cadenas logísticas y el surgimiento de nuevos polos de crecimiento económico, la cooperación entre Uzbekistán y Belarús adquiere una importancia estratégica cada vez mayor.
Un elemento esencial para la estabilidad de las relaciones bilaterales es el elevado nivel de entendimiento político entre ambos Estados. El mecanismo de cooperación construido por las partes permite coordinar de manera eficaz las acciones conjuntas en una amplia gama de ámbitos de interés común.
La intensa dinámica del diálogo político queda reflejada en las reuniones periódicas al más alto nivel: desde 2017 se han celebrado más de ocho encuentros entre los jefes de Estado. Este intenso calendario de contactos ha permitido resolver con rapidez las cuestiones de la agenda bilateral y definir prioridades estratégicas de largo plazo.
Un nuevo impulso a la cooperación lo dio la visita oficial del presidente de Belarús, Alexander Lukashenko, a Uzbekistán en febrero de 2024. Como resultado de la misma se adoptó una Declaración Conjunta y se aprobó una Hoja de Ruta para la implementación de los acuerdos alcanzados. Prácticamente todos los avances posteriores en los ámbitos del comercio, la cooperación industrial y las relaciones humanitarias han sido consecuencia directa de dichos acuerdos.
En febrero de 2026, Taskent recibió la visita del primer ministro de Belarús, Alexander Turchin. Durante sus conversaciones con el presidente Shavkat Mirziyoyev se definió una nueva agenda de cooperación en preparación de los próximos encuentros interestatales de alto nivel y ambas partes reafirmaron su disposición a ejecutar de manera coherente los proyectos acordados.
La puesta en práctica de las iniciativas conjuntas se desarrolla en el marco de la Comisión Intergubernamental para la Cooperación Bilateral. En mayo de 2026 tuvo lugar su duodécima reunión, copresidida por los viceprimeros ministros de Uzbekistán y Belarús, Jamshid Khodjaev y Yuri Shuleiko.
Durante la reunión se abordó la preparación de la Hoja de Ruta de la Asociación para el período 2026-2030, así como medidas destinadas a ampliar la cooperación comercial, económica y de inversión. Se concedió especial importancia a la diversificación de los intercambios comerciales, al fortalecimiento de la cooperación industrial y a la creación de empresas conjuntas dedicadas a la producción de bienes con alto valor añadido. Entre los sectores prioritarios se identificaron la industria eléctrica, la farmacéutica, la química, la fabricación de maquinaria agrícola, los materiales de construcción, el sector textil y la confección.
Mención especial merecen los contactos entre los ministerios de Asuntos Exteriores de ambos países. En 2025, el ministro de Asuntos Exteriores de Belarús, Maxim Ryzhenkov, visitó Termez, donde, junto con su homólogo uzbeko, Bakhtiyor Saidov, analizó las perspectivas para ampliar las rutas comerciales a través de la zona de libre comercio del Centro Internacional de Comercio de Termez, así como el desarrollo de corredores logísticos que atraviesen Afganistán. Ello confirma que el transporte y la logística ocupan un lugar cada vez más relevante en la agenda bilateral.
Paralelamente, continúa ampliándose el marco jurídico que sustenta las relaciones entre Uzbekistán y Belarús. En la actualidad, ambos países cuentan con más de 126 acuerdos interestatales, intergubernamentales e interinstitucionales que regulan la cooperación en los más diversos ámbitos. Este amplio entramado jurídico constituye una sólida base institucional que permite transformar los acuerdos políticos en resultados concretos y garantizar la continuidad de la cooperación en las áreas estratégicas.
El ámbito económico y comercial es, sin duda, el que registra el crecimiento más dinámico de las relaciones entre Uzbekistán y Belarús. En los últimos cinco años, el comercio bilateral se ha multiplicado por 2,7. Las exportaciones bielorrusas a Uzbekistán aumentaron 2,5 veces, mientras que las exportaciones uzbekas hacia Belarús crecieron casi cuatro veces. Al cierre de 2025, el intercambio comercial registró un incremento del 25 %, alcanzando los 965 millones de dólares, lo que acerca a ambos países al objetivo estratégico de 1.000 millones de dólares fijado por sus respectivos jefes de Estado.
La dinámica continúa acelerándose. Tan solo en el primer trimestre de 2026, el comercio bilateral aumentó cerca del 50 % en comparación con el mismo período del año anterior, situándose en 259,7 millones de dólares. En este contexto, ambas partes han comenzado a elaborar un programa conjunto para elevar el volumen del intercambio comercial hasta 2.000 millones de dólares en 2030. Actualmente, Belarús ocupa el tercer lugar entre los países de la Comunidad de Estados Independientes (CEI) en el comercio exterior de Uzbekistán, únicamente por detrás de Rusia y Kazajistán.
Las principales exportaciones uzbekas a Belarús incluyen productos textiles, frutas, metales y determinados bienes industriales. Por su parte, las importaciones procedentes de Belarús están compuestas principalmente por carne y productos lácteos, madera, vehículos, productos farmacéuticos, combustibles, maquinaria, equipos y manufacturas metálicas.
Un paso significativo para fortalecer la cooperación comercial fue la decisión, anunciada en marzo de 2026, de abrir la Casa Comercial de Uzbekistán en Minsk. Este proyecto prevé la creación de una plataforma permanente para la promoción de productos uzbekos, la presentación de la oferta de los fabricantes nacionales y el fortalecimiento de los vínculos entre las comunidades empresariales de ambos países.
No obstante, la cooperación bilateral ya trasciende el mero intercambio comercial. Cada vez cobra mayor importancia la cooperación industrial, orientada a la creación de empresas conjuntas, la localización de tecnologías y el desarrollo de producciones con vocación exportadora.
A comienzos de 2025, en Uzbekistán estaban registradas cerca de 250 empresas con participación de capital bielorruso, mientras que en Belarús operaban alrededor de 87 empresas conjuntas uzbeko-bielorrusas. La cartera total de proyectos conjuntos supera los 300 millones de dólares, lo que pone de manifiesto el carácter estructural y sostenido de la cooperación económica entre ambos países.
Las prioridades de la cooperación industrial abarcan la ingeniería mecánica, la industria eléctrica, la farmacéutica, así como los sectores textil y alimentario. Tradicionalmente, uno de los ámbitos más sólidos ha sido la fabricación de maquinaria agrícola, donde los tractores, cosechadoras y otros equipos bielorrusos mantienen una posición consolidada en el mercado uzbeko. Actualmente, la cooperación evoluciona hacia una nueva etapa caracterizada por el establecimiento de capacidades de ensamblaje y producción directamente en territorio uzbeko.
En febrero de 2026, estas perspectivas fueron analizadas en detalle durante un diálogo empresarial celebrado en la Zona Económica Libre de Moguiliov, con la participación de representantes diplomáticos, autoridades regionales y empresarios de ambos países. Durante el encuentro se identificaron como sectores prioritarios la industria eléctrica, la química, los materiales de construcción y el textil, además de promover una mayor presencia de empresas bielorrusas en Uzbekistán mediante proyectos de inversión que vayan más allá de las tradicionales operaciones de exportación.
Cabe destacar que ya existe una sólida base práctica para ampliar la cooperación industrial. En la región de Taskent funciona una planta conjunta de ensamblaje de tractores BELARUS; en colaboración con la empresa Energokomplekt se ha puesto en marcha la fábrica de cables de alta tensión Enco Group; y en la ciudad de Karshi opera con éxito la empresa conjunta bielorruso-uzbeka UzShoes.
Ambas partes también han acordado impulsar la producción conjunta de bienes con alto valor añadido. Este cambio de enfoque —del simple intercambio comercial hacia la creación conjunta de productos industriales— constituye probablemente la transformación cualitativa más importante que experimentan actualmente las relaciones económicas entre Uzbekistán y Belarús.
Uno de los ámbitos con mayores perspectivas de desarrollo es el complejo agroindustrial. Al cierre de 2025, los productos agrícolas representaban cerca del 25 % del total de las exportaciones bielorrusas, mientras que el sector agroindustrial aportaba alrededor del 7 % del PIB del país. Estos indicadores ponen de manifiesto el considerable potencial de cooperación en el mercado de la Comunidad de Estados Independientes (CEI), sustentado en la complementariedad de ambas economías.
Belarús dispone de una industria altamente desarrollada en los sectores lácteo, cárnico, de procesamiento de cereales y alimentario, mientras que Uzbekistán cuenta con una sólida base de materias primas, un potente sector hortofrutícola y vitivinícola, así como un amplio mercado de consumo. Esta complementariedad crea condiciones favorables para ampliar la cooperación en toda la cadena de valor agroalimentaria.
En este contexto, reviste especial importancia el Acuerdo de Cooperación en materia de Seguridad Alimentaria, suscrito en Taskent en mayo de 2026 entre los ministerios competentes de ambos países. Este documento eleva la cooperación agroindustrial a un nivel cualitativamente nuevo, basado en una planificación sistemática y de largo plazo, sustituyendo las relaciones comerciales ocasionales por mecanismos de cooperación estables y previsibles.
Una prueba tangible de ello es el crecimiento sostenido del comercio bilateral de productos agrícolas y alimentarios, cuyo volumen alcanzó 338,9 millones de dólares en 2025, frente a 234,2 millones de dólares registrados el año anterior.
A largo plazo, un interés estratégico particular presenta la creación en Uzbekistán de empresas agroindustriales conjuntas dedicadas al procesamiento de frutas y hortalizas, la producción de productos lácteos, así como el desarrollo de tecnologías de almacenamiento y logística. Asimismo, la experiencia bielorrusa en materia de recuperación de tierras, gestión del agua y sistemas de riego puede resultar especialmente valiosa en el contexto de los programas uzbekos destinados a ampliar las superficies agrícolas irrigadas.
Otro indicador relevante del fortalecimiento de la cooperación bilateral es el crecimiento del transporte de mercancías. En 2025, el volumen de carga transportada superó 796.600 toneladas, lo que representa un incremento del 6 % respecto al año anterior. Paralelamente, ambas partes trabajan activamente en la diversificación de los corredores logísticos, especialmente a través de Asia Central y Afganistán, con el fin de garantizar una mayor estabilidad y seguridad de las cadenas de suministro.
El desarrollo de la cooperación interregional constituye igualmente uno de los pilares de las relaciones entre Uzbekistán y Belarús. Los vínculos directos entre regiones y ciudades complementan el diálogo político al más alto nivel y generan iniciativas concretas en los ámbitos económico, educativo, científico y cultural. Es precisamente en el plano regional donde se forman nuevas cadenas de producción, asociaciones académicas e intercambios culturales.
La intensidad de estos contactos queda reflejada en el hecho de que, desde 2017, se han realizado más de 40 visitas mutuas de representantes regionales de ambos países. Un papel especialmente importante en la institucionalización de esta cooperación corresponde a los Foros de Regiones, que se han consolidado como la principal plataforma para el lanzamiento de nuevos proyectos conjuntos.
Un ejemplo ilustrativo fue la firma, en 2025, de acuerdos de cooperación entre las ciudades de Navoi y Orsha, así como entre Termez y Polotsk, que otorgaron un carácter práctico y duradero a las relaciones entre estas localidades.
En conjunto, el potencial acumulado de la cooperación entre Uzbekistán y Belarús demuestra que la asociación bilateral ha entrado en una etapa cualitativamente nueva. Su desarrollo ya no depende únicamente del crecimiento de determinados indicadores económicos, sino también de la consolidación de mecanismos estables de cooperación capaces de garantizar un carácter sostenible y estratégico a largo plazo.
La sólida base política, institucional y económica creada en los últimos años permite a ambos países plantearse objetivos cada vez más ambiciosos relacionados con la profundización de la cooperación industrial, la atracción de inversiones, el fortalecimiento de la conectividad logística y la ejecución de proyectos conjuntos en sectores de alta tecnología e innovación.
Todo ello confirma que Uzbekistán y Belarús disponen de un importante potencial para seguir ampliando su cooperación estratégica y fortalecer una asociación orientada al desarrollo sostenible y al beneficio mutuo de ambos Estados.
Iroda Imamova
Investigadora Principal
Instituto de Estudios Estratégicos e Interregionales
dependiente del Presidente de la República de Uzbekistán