Shaikha Nasser Al Nuwais: La cooperación entre Uzbekistán y «ONU Turismo» avanza hacia resultados concretos

La Secretaria General de ONU Turismo, Shaikha Nasser Al Nuwais, respondió a las preguntas del corresponsal de la agencia de noticias “Dunyo”.
— Usted se ha convertido en la primera mujer y la primera representante de los EAU en ocupar el cargo de Secretaria General de ONU Turismo. ¿Qué significa esto para usted personalmente y para la industria turística global?
— Recuerdo muy bien ese momento. Estaba sentada en la Asamblea General en Riad y escuché cómo anunciaban mi nombre. Hubo una breve pausa, como si todo se hubiera detenido. Y luego llegó la comprensión: la magnitud del acontecimiento, el nivel de responsabilidad. Fue una sensación abrumadora.
El hecho de ser la primera mujer en este cargo hace que el momento sea aún más significativo. Pero estos logros no pertenecen a una sola persona. Reflejan los esfuerzos de las mujeres que vinieron antes que nosotras, cuyo papel en la formación de familias, comunidades y sociedades siempre ha sido fundamental, aunque no siempre reconocido plenamente. Para mí, es tanto un honor personal como un recordatorio de que “ser la primera” debe ayudar a otras a seguir ese camino.
Este sentido de responsabilidad me ha acompañado desde muy joven. Viajar y conocer diferentes culturas desde temprana edad moldeó mi visión del mundo. Me enseñó que lo que uno hace debe tener un significado más allá de uno mismo. Eso es precisamente lo que refleja el turismo: personas, conexiones y oportunidades. Y esto debe reflejarse no solo en cómo hablamos del sector, sino también en cómo se gestiona y a quién sirve.
— ¿Qué es lo que más le inspira hoy en su trabajo en el ámbito del turismo?
— Lo que más me inspira es lo que el turismo puede aportar a las personas. Cuando la gente piensa en turismo, lo primero que viene a la mente es el ocio: una playa, un resort, desconectar unos días. Y, por supuesto, eso forma parte del turismo. Pero es mucho más amplio.
En su esencia, el turismo crea oportunidades. Apoya los medios de vida, preserva la cultura y fortalece las comunidades, a menudo en lugares donde otras industrias simplemente no llegan.
Eso es lo que lo convierte en una herramienta tan poderosa. Es uno de los pocos sectores que impacta tantos aspectos de la vida de las personas: desde el empleo y las pequeñas empresas hasta la identidad y el sentido de pertenencia.
En un momento en que el mundo parece cada vez más dividido, el turismo sigue teniendo la capacidad de unir a las personas y, si se desarrolla de manera consciente, puede contribuir a un crecimiento más inclusivo y sostenible, generando beneficios reales para las personas y las comunidades.
— ¿Cuáles son sus principales prioridades en este cargo en los próximos años?
— Mis prioridades se centran en garantizar que el turismo genere un valor real: económico, social y sostenible.
Esto comienza con el fortalecimiento de las bases del sector: mejorar los datos, la gobernanza y la coordinación para que las decisiones sean más informadas y eficaces.
También implica profundizar la cooperación con los Estados miembros, el sector privado y las organizaciones internacionales, ya que ningún actor puede dar forma por sí solo al futuro del turismo.
Y, lo que es especialmente importante, el desarrollo de capacidades. Apoyar a los destinos, especialmente en los países en desarrollo, con herramientas, habilidades y confianza necesarias para un crecimiento sostenible y resiliente.
En esencia, se trata de asegurar que el turismo funcione mejor en beneficio de las personas, las comunidades y las futuras generaciones.
— ¿Cómo ve el desarrollo del turismo en los próximos años?
— El turismo ya está cambiando, y este proceso solo se acelerará. Observamos cambios en la forma en que las personas viajan, en lo que valoran y en cómo los destinos se posicionan.
Hay una creciente atención hacia la sostenibilidad, la autenticidad y las experiencias significativas; las personas buscan algo más que simplemente visitar un lugar.
Al mismo tiempo, la tecnología y la innovación están transformando el sector, desde la planificación de los viajes hasta la gestión de los destinos.
El reto, y al mismo tiempo la oportunidad, es guiar esta evolución para equilibrar el crecimiento y la responsabilidad. Si lo logramos, el turismo seguirá siendo un motor poderoso de oportunidades y conexiones.
— ¿Cómo evalúa la cooperación entre Uzbekistán y ONU Turismo?
— Hoy en día, la cooperación entre Uzbekistán y ONU Turismo es sólida, práctica y claramente está pasando de las aspiraciones a los resultados concretos.
Lo vemos en el compromiso constante de los últimos años, incluida la celebración de la Asamblea General en Samarcanda, que marcó un hito importante en nuestra asociación.
Desde entonces, esta cooperación ya ha dado resultados tangibles. La creación de la Academia Internacional en Samarcanda es un ejemplo destacado, que contribuye al desarrollo de capacidades en el sector.
La apertura de la Oficina Temática de ONU Turismo «Ruta de la Seda» reforzará aún más esta cooperación y creará una plataforma para la colaboración regional.
Es importante destacar que no se trata de una interacción puntual, sino de una asociación estratégica y sostenible con valor a largo plazo.
— ¿Cuál es su opinión sobre la iniciativa de Uzbekistán de desarrollar un Código Global de Turismo Seguro?
— La iniciativa de Uzbekistán para desarrollar un Código Global de Turismo Seguro es oportuna y necesaria. Esta misma semana, durante una reunión con el Presidente, se subrayó especialmente su importancia y la necesidad de acelerar su amplia difusión, especialmente en un contexto de incertidumbre global.
La confianza es la base del turismo. Si las personas se sienten seguras, viajan. Si perciben incertidumbre, dudan. Los desafíos globales recientes han demostrado aún más la importancia de reforzar la confianza en el sector.
Esta iniciativa puede contribuir a una mayor armonización y al desarrollo de estándares comunes, fortaleciendo la resiliencia y permitiendo responder de manera más coherente a futuros desafíos.
Lo más importante es cómo se diseñe e implemente: debe ser práctica, inclusiva y contar con un amplio respaldo. Si se hace correctamente, puede aportar una contribución significativa al futuro del turismo.