Uzbekistán apoyó la adopción de la resolución de la ONU que declara la trata de esclavos como un crimen atroz contra la humanidad

La Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó una resolución en la que la trata transatlántica de esclavos es calificada como un «crimen atroz contra la humanidad», informa la agencia «Dunyo» citando a «Noticias ONU».
Se señala que el documento fue propuesto por Ghana. Fue apoyado por 123 países, incluido Uzbekistán; votaron en contra Estados Unidos, Israel y Argentina, y 52 países se abstuvieron, incluidos Reino Unido y varios Estados de la UE.
Los autores de la resolución esperan que este paso sea un hito importante hacia el reconocimiento histórico, la sanación y la restauración de la justicia para los descendientes de las víctimas.
La resolución insta a los Estados miembros a considerar la posibilidad de disculpas oficiales por su participación en la trata de esclavos, así como a contribuir a un fondo de reparaciones, aunque no se indican cantidades específicas. Las decisiones de la Asamblea General no tienen fuerza legal obligatoria, pero reflejan la posición de la comunidad internacional.
El presidente de Ghana, John Mahama, declaró que la adopción del documento es una «protección contra el olvido» y un reconocimiento del sufrimiento de millones de personas. El ministro de Relaciones Exteriores, Samuel Okudzeto Ablakwa, subrayó que no se trata de beneficio personal, sino de restaurar la justicia mediante la creación de fondos educativos, sociales y de inversión para apoyar a los descendientes de las víctimas de la esclavitud. Según él, las consecuencias de la trata de esclavos aún se manifiestan en forma de desigualdad racial y atraso económico.
Entre los siglos XV y XIX, entre 12 y 15 millones de africanos fueron trasladados a América de manera forzada y utilizados como esclavos; más de dos millones murieron en el viaje. La resolución también indica que las secuelas de este período siguen afectando la vida de personas de origen africano en todo el mundo.
Al mismo tiempo, varios países expresaron desacuerdo con la redacción del documento. Representantes de EE. UU. y Reino Unido afirmaron que no se pueden destacar unas tragedias históricas como más significativas que otras, y cuestionaron la base legal de las reparaciones. La parte estadounidense señaló que no reconoce obligaciones legales para compensar hechos históricos que en su momento no se consideraban ilegales.
Además, la resolución aborda la devolución de valores culturales llevados durante la época colonial. Ghana y otros países africanos insisten en la repatriación de artefactos, considerándolos una parte importante del patrimonio cultural y espiritual. Esta iniciativa, al igual que la cuestión de las reparaciones, probablemente seguirá siendo objeto de intensos debates internacionales en los próximos años.