Presidente de Uzbekistán visita el Centro de la Civilización Islámica

Tras ello, el jefe de nuestro Estado se familiarizó con las condiciones creadas en la segunda planta del edificio del centro para las actividades de la Administración Espiritual de los Musulmanes de Uzbekistán.
Durante la continuación de la visita, el Presidente recorrió la biblioteca del centro.
La superficie total de la biblioteca es de 3.105 metros cuadrados. Actualmente, su fondo cuenta con más de 45.150 publicaciones, de las cuales 2.609 son ejemplares raros. Además, la biblioteca dispone de 350.000 publicaciones electrónicas. Puede atender simultáneamente a 310 usuarios. Para científicos y profesores se han habilitado 4 despachos independientes, equipados con tecnología moderna y todas las comodidades necesarias para la labor científica.
Uno de los departamentos de la biblioteca está dedicado al legado de 22 ilustradores jadidistas. En él se exhiben sus retratos fotográficos y en las estanterías se presenta una literatura única creada por ellos y dedicada a su actividad.
Asimismo, se están llevando a cabo diversas medidas para enriquecer el fondo bibliotecario con ediciones raras sobre la vida y obra de destacados pensadores y científicos de Uzbekistán, así como sobre las escuelas científicas que fundaron. En particular, el fondo incluye primeras ediciones de manuscritos y obras litográficas de grandes eruditos, además de estudios y comentarios poco comunes dedicados al análisis de su legado científico. Estos trabajos continúan de manera sistemática mediante la adquisición de ejemplares en subastas internacionales, instituciones científicas, colecciones privadas y gracias a las contribuciones de compatriotas.
La biblioteca también alberga ediciones europeas únicas, entre ellas obras en latín sobre dinastías musulmanas, la historia de los pueblos túrquicos, enciclopedias sobre los pueblos de Oriente, así como relatos de viaje dedicados a Jorasán y Mawarannahr, publicados antes del siglo XX. Asimismo, el fondo se ha enriquecido con fuentes raras procedentes de colecciones privadas, como la obra «Qisas al-anbiya» de Nasiruddin Rabguzi, los divanes de Alisher Navoi copiados a comienzos del siglo XIX en Taskent, y traducciones túrquicas de las obras de Mawlana Jalal ad-Din Rumi.
También se proporcionó información sobre la creación de condiciones especiales para usuarios con discapacidad. En particular, para personas con discapacidad visual y personas ciegas se han organizado salas especiales, instalados programas especializados, impresoras y dispositivos, y se han incorporado más de mil publicaciones en sistema Braille. Precisamente en esta biblioteca, por primera vez en Uzbekistán, se han habilitado cabinas insonorizadas que permiten a los usuarios mantener comunicaciones en línea sin molestar a otros, garantizando al mismo tiempo la confidencialidad de las conversaciones y los datos personales. Además, el moderno dispositivo «Sonic chair» para trabajar con recursos de audio se ha introducido por primera vez no solo en el país, sino en toda Asia Central.
En el territorio de la biblioteca se han organizado una zona verde para los lectores, un servicio de copiado, salas especiales para estudio individual y un espacio independiente para niños.
Posteriormente, el Presidente se familiarizó con la actividad de la plataforma científica y educativa internacional creada en el centro.
Según se señaló, en el marco de esta plataforma se ha establecido cooperación con varias organizaciones internacionales de prestigio. En colaboración con ISESCO, IRCICA, el Centro de Estudios Islámicos de Oxford, la Asociación de los Timúridas en Francia, TURKSOY y otras estructuras internacionales, se han habilitado espacios de oficina. Esto crea un entorno favorable para el trabajo conjunto de científicos nacionales y representantes de organizaciones extranjeras, la realización de investigaciones conjuntas, el desarrollo de proyectos y la implementación de iniciativas educativas.
Durante la visita, el jefe del Estado también conoció la exposición de valiosos artefactos donados al centro y adquiridos en el extranjero.
Como se destacó, por encargo del Presidente, se llevan a cabo de forma sistemática trabajos para repatriar bienes culturales que se encuentran en el extranjero. El año pasado, en subastas del Reino Unido como Sotheby’s y Christie’s, así como a través de marchantes de arte y coleccionistas privados, se adquirieron más de 700 artefactos. Además, más de 1.000 piezas fueron donadas por diversas instituciones, organizaciones y mecenas. La mayor parte de estos objetos se expone en el museo de la primera planta.
La exposición presenta numerosos artefactos raros pertenecientes a las épocas samánida, karajánida, gaznávida, timúrida y otras. Entre ellos destacan un gran plato de plata dorada con el nombre del comandante samánida Abu Mansur Sebuk-tegin, elaborado a finales del siglo X; una copa de plata y un tintero de cobre del período samánida; un cinturón femenino decorado con turquesas de la época de Uzbeg Jan en la Horda de Oro; así como bordados en oro del siglo XIX del Imperio Otomano con inscripciones «Alá» y «Muhammad».
Al Presidente se le presentó información sobre piezas de cerámica de la época timúrida, un paño de seda del siglo XIX que cubría las tumbas del Profeta en Medina, un ejemplo histórico de hizam (cinturón de la parte superior de la kiswah) que se colgaba sobre la puerta de la Kaaba, así como una gran «madre de todos los suzani». Asimismo, se mostraron fragmentos de un gran Corán copiado por Umar Akta en tiempos de Amir Temur, elementos de azulejos cerámicos de monumentos arquitectónicos de la época timúrida, así como armas y armaduras del período de los Babúridas: cascos, escudos, espadas y partes de armaduras.
También se informó sobre hallazgos relacionados con el Tesoro del Amu Daria. En 1877, algunos de los objetos únicos de este tesoro, hallado en el territorio del Emirato de Bujará y actualmente conservado en el Museo Británico, fueron devueltos a Uzbekistán a través de casas comerciales de Londres. Entre ellos figuran un pectoral de oro con la imagen de un jinete sogdiano de los siglos VIII–IX y pulseras únicas en forma de serpiente con un peso de 666 gramos, pertenecientes a la época de Bactria.
En la exposición ocupan también un lugar importante los artefactos donados al centro. En particular, se informó de que el orientalista Alexander Naymark, residente en Estados Unidos, donó al centro un manuscrito de Pahlavon Mahmud. Este manuscrito fue copiado a partir de la firma personal del kan de Jiva Muhammad Rahimjan Feruz, y durante su estudio se identificaron más de 70 nuevos rubaiyat. Asimismo, la exposición incluye monedas, joyas, medallones y otros objetos históricos de diversas épocas, incluidos los procedentes de un tesoro hallado en el asentamiento de Mayskiy.
En general, durante la visita volvió a evidenciarse el enorme potencial de este centro: permite comprender en profundidad la historia y el patrimonio cultural del país, revela la auténtica esencia humanista y educativa del islam y demuestra a la comunidad internacional el gran legado científico y espiritual de nuestros antepasados.
—Hoy hemos sido testigos de un gran acontecimiento en el camino hacia la comprensión de nuestra propia identidad. Damos gracias al Altísimo por haber creado, en estos nueve años, con buenas intenciones, trabajo arduo y perseverancia, un complejo que refleja fielmente quiénes somos, quién es nuestro pueblo y cuál es nuestra historia. Todo aquel que venga aquí, especialmente nuestros jóvenes, debe saber y comprender de qué grandes antepasados somos descendientes.
Este proyecto de gran envergadura no es solo un plano. Ha sido creado con el corazón, con amor, sueños y aspiraciones profundas. Y ese salón sagrado donde se conservará el Corán tampoco surgió por sí solo. Nació del corazón, del deseo de mostrar los sueños de nuestro pueblo, su grandeza y su fuerza espiritual. Este proyecto es fruto de nobles aspiraciones orientadas a encarnar la verdadera imagen de nuestro gran pueblo —afirmó el Presidente.
Al concluir la visita, el jefe de nuestro Estado firmó en el Libro de Honor del Centro de la Civilización Islámica.