Presidente de Uzbekistán: Ha llegado el momento de los diplomáticos de nueva generación, aquellos que logran resultados concretos y defienden firmemente los intereses de Uzbekistán en la escena internacional.

El 15 de enero, bajo la presidencia del Presidente Shavkat Mirziyóev, se llevó a cabo una reunión por videoconferencia sobre la actividad del Ministerio de Relaciones Exteriores y las misiones diplomáticas de Uzbekistán en el extranjero, informa el corresponsal de IA “Dunyo”.
Según el servicio de prensa del jefe de Estado, al abrir la sesión, el líder de Uzbekistán señaló que la reunión se desarrolla en un contexto de cambios geopolíticos abruptos en el mundo y aumento de las amenazas a la soberanía de los Estados. En este sentido, destacó la necesidad de evaluar críticamente la actividad actual de política exterior y pasar a un formato actualizado de organización del trabajo del Ministerio de Relaciones Exteriores y de las misiones diplomáticas en el extranjero.
El Presidente señaló que 2025 fue, en general, un año productivo para la política exterior del país. Durante el año se realizaron visitas de alto nivel a 26 estados extranjeros, y por primera vez en la historia moderna, líderes de varios países visitaron Uzbekistán. Los diálogos multilaterales en el formato “Asia Central Plus” demostraron ser productivos. En los últimos años se establecieron asociaciones estratégicas con 11 Estados, alcanzando un total de 19, y se construyeron relaciones de alianza con Kazajistán, Azerbaiyán y Tayikistán.
“Como resultado de una política exterior abierta, pragmática, bien pensada y proactiva, Uzbekistán fortalece de manera constante su posición como uno de los centros globales de paz y diplomacia”, enfatizó el Presidente.
Desde 2017, se han abierto 16 nuevas misiones diplomáticas y consulados en el extranjero, alcanzando un total de 60, mientras que Uzbekistán mantiene relaciones diplomáticas con 165 países. También se observó un aumento en la plantilla y los salarios del personal de embajadas, consulados, representaciones ante organizaciones internacionales y del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Al mismo tiempo, se planteó la cuestión clave de si todas las misiones diplomáticas están utilizando plenamente las oportunidades disponibles.
“Hoy, un embajador no es solo un representante que realiza diálogo político. Un embajador es un representante del Estado que atrae inversiones y tecnologías, abre nuevos mercados de exportación, lanza corredores de transporte y logística, aumenta el flujo turístico, crea condiciones para la migración laboral legal y, lo más importante, protege los derechos de nuestros ciudadanos”, subrayó el Presidente.
En este contexto, se señaló que los indicadores clave de desempeño de los embajadores deben incluir el volumen de ingresos por exportaciones desde los países anfitriones, el crecimiento del flujo turístico y la efectividad en la organización de la migración laboral legal.
Se prestó especial atención al aumento del volumen de exportaciones e inversiones mediante el fortalecimiento de la diplomacia económica.
En 2025, durante eventos bilaterales y multilaterales se firmaron acuerdos de proyectos de inversión y contratos comerciales por un total de 160.000 millones de dólares. Por primera vez en la historia, el comercio exterior superó los 80.000 millones de dólares, las exportaciones alcanzaron 33.500 millones de dólares y el volumen de inversión extranjera superó los 43.000 millones de dólares. Las entregas de exportación a 75 países aumentaron en casi 4.500 millones de dólares.
Se asignaron a los embajadores tareas para expandir las entregas de exportación en países de Medio Oriente, Europa, Asia y África, así como implementar proyectos concretos en industria, agricultura, química, textil, agricultura en invernaderos y servicios. Se señaló que los productos uzbekos siguen siendo poco conocidos en algunos mercados.
Se observó que el aumento de los costos logísticos afecta negativamente la competitividad de los productos nacionales. En este sentido, se subrayó la necesidad de diversificar rutas de tránsito, optimizar cadenas logísticas y proponer medidas para reducir los costos de transporte al ingresar a los mercados europeos.
En el sector agrícola se establecieron tareas para estudiar e implementar tecnologías de ahorro de agua, agrotecnologías modernas y soluciones innovadoras para invernaderos. También se señalaron medidas para expandir mercados de exportación de productos de la industria química, llevar los estándares internacionales a los productores nacionales y organizar ferias y presentaciones especializadas.
Se destacó la necesidad de intensificar la cooperación comercial y económica con África como una nueva dirección prometedora de exportación. Se instruyó elaborar una “hoja de ruta” clara con la participación de ministerios especializados y misiones diplomáticas en el extranjero.
Se enfatizó que los embajadores deben estar directamente interesados en identificar proyectos prometedores, atraerlos y garantizar su implementación práctica. Se introdujo un sistema de incentivos materiales para los embajadores que completan proyectos concretos de inversión o exportación.
Se criticó la insuficiente utilización del potencial existente en algunas áreas. En particular, se señaló que las oportunidades para atraer subvenciones internacionales no se aprovechan completamente. Se indicó que con una interacción más estrecha y sistemática entre ministerios, líderes sectoriales y embajadores, el año pasado se podrían haber atraído entre 200 y 300 millones de dólares adicionales en fondos de subvención.
Las organizaciones internacionales y los países donantes anuncian anualmente programas de subvenciones por un valor aproximado de 200.000 millones de dólares. En este sentido, se estableció la tarea de implementar un enfoque único, sistemático y orientado a resultados en el trabajo con subvenciones.
Además, se destacó la necesidad de tomar medidas concretas junto con los embajadores en EE. UU., Reino Unido, Alemania, Suiza, China, Japón y Singapur para atraer a las principales universidades del top 100 mundial como socios de las instituciones de educación superior uzbekas.
Se señaló que la interacción entre regiones y misiones diplomáticas en la expansión de los vínculos económicos exteriores aún es insuficiente. Se destacó la necesidad de la participación activa de los hokims de las regiones junto con los embajadores en la promoción sistemática de productos regionales orientados a la exportación y en facilitar la salida de empresas locales a mercados internacionales.
Garantizar a los ciudadanos uzbekos empleos legales y bien remunerados en el extranjero se identificó como otra prioridad. La geografía de la migración laboral organizada se está ampliando, pero en algunos países el trabajo en esta dirección sigue siendo insuficientemente eficaz, y se dieron instrucciones correspondientes.
Embajadas y consulados deben proteger activamente los derechos e intereses legales de los ciudadanos, proporcionando asistencia legal calificada en cada caso. Se estableció la tarea de abandonar la “diplomacia de oficina”, fortalecer el trabajo de campo y establecer un diálogo directo con los compatriotas.
En turismo se destacó la necesidad de fortalecer aún más el papel de los embajadores, introducir nuevos enfoques para promover el potencial turístico y cultural del país, utilizar eficazmente los regímenes de exención de visa y atraer empresas internacionales de outsourcing.
También se abordó la expansión de las relaciones exteriores, la preparación cuidadosa y anticipada de visitas de alto nivel, la recualificación del personal diplomático y la formación de un grupo de especialistas prometedores.
La activación de la política de información exterior y la mejora de la imagen internacional del país mediante un trabajo sistemático con medios extranjeros y proyectos mediáticos especiales se identificaron como tareas prioritarias.
Se destacó la necesidad de actualizar la Conceptualización de la Política Exterior de la República de Uzbekistán, revisar sus prioridades y establecer tareas claras para proteger los intereses nacionales y fortalecer la posición del país en el ámbito internacional.
El Presidente señaló que la nueva conceptualización debe reflejar de manera integral los objetivos estratégicos a largo plazo, la lógica de las reformas internas y los intereses nacionales en diplomacia económica, seguridad, inversiones, exportaciones, transporte y logística, recursos hídricos y cuestiones climáticas.
Para reconocer debidamente los méritos de los diplomáticos, se propuso instituir el título honorífico de “Diplomático Distinguido de la República de Uzbekistán”.
Al concluir la reunión, el Presidente Shavkat Mirziyóev enfatizó:
“Ha llegado el momento de los diplomáticos de nueva formación, aquellos que logran resultados concretos y defienden firmemente los intereses de Uzbekistán en la arena internacional.”
Durante la reunión también se escucharon informes y propuestas de los embajadores del país en el extranjero.