Diplomacia Activa de Uzbekistán: 2025 – Del Diálogo Dinámico a Resultados Concretos

Según IA “Dunyo”, 2025 fue un año de renovación cualitativa y consolidación de las posiciones de Uzbekistán en política exterior.
En un entorno internacional complejo y ambiguo, caracterizado por el aumento de las tensiones geopolíticas, la transformación de las instituciones globales y la creciente competencia por recursos y mercados, Uzbekistán, bajo el liderazgo del Presidente Shavkat Mirziyoyev, aplicó de manera constante una política exterior abierta, pragmática, activa e iniciativa. Este enfoque no solo mantuvo la estabilidad de las relaciones exteriores del país, sino que también les dio un nuevo contenido sustantivo, alineado con los intereses a largo plazo y los objetivos de desarrollo interno.
Como destacó el Presidente Shavkat Mirziyoyev el 26 de diciembre de 2025 en su Mensaje a la Oliy Majlis y al pueblo, “Recientemente, el país se ha convertido en una plataforma internacional de diálogo donde se discuten cuestiones globales.”
La estrategia diplomática del Nuevo Uzbekistán, como parte integral de las reformas socioeconómicas a gran escala implementadas en el país, tuvo como objetivo crear condiciones externas favorables para la modernización de la economía, la atracción de inversiones y turistas extranjeros, la expansión del potencial de exportación y el fortalecimiento de los lazos humanitarios y culturales. El curso de política exterior se basó consistentemente en los principios de apertura, asociación equitativa, respeto mutuo, no intervención en los asuntos internos de los Estados y estricto cumplimiento del derecho internacional.
El diálogo político de alto nivel con los principales líderes mundiales alcanzó una nueva etapa y se volvió regular. Se alcanzaron nuevos acuerdos con líderes de Estados Unidos, China, Rusia, Francia, Italia, Turquía, Corea del Sur, Japón, Malasia y varios países árabes. En 2025, el número de reuniones bilaterales al nivel de jefes de Estado y de Gobierno superó las 55, reflejando una creciente confianza mutua con socios extranjeros.
Se observó una tendencia similar en el desarrollo del diálogo político intenso de alto nivel. Durante el año, delegaciones de alto nivel de Uzbekistán realizaron 172 visitas a 93 países, cubriendo prácticamente todas las regiones clave del planeta. Funcionarios de ministerios, agencias y administraciones regionales, con apoyo de las misiones diplomáticas, realizaron aproximadamente 300 viajes oficiales a más de 50 países, elevando las relaciones exteriores a un nivel práctico y orientado a resultados.
Actuando como anfitrión activo, Uzbekistán se convirtió en uno de los centros de la diplomacia mundial. Esto se evidencia claramente en la organización de foros, asambleas y conferencias de la Unión Interparlamentaria Mundial, del Servicio Civil de la ONU, de la Conferencia General de la UNESCO, de la Conferencia Internacional sobre Clima, de la Cumbre Regional de Taskent y de otros eventos importantes. Más de 120 delegaciones extranjeras de alto nivel, así como unas 300 delegaciones de autoridades regionales extranjeras, visitaron el país. Estos contactos contribuyeron al desarrollo de la cooperación interregional, al establecimiento de vínculos directos entre círculos empresariales y a la expansión del marco legal y contractual de interacción.
Asia Central sigue ocupando un lugar especial en la estrategia de política exterior de Uzbekistán. En 2025, esta prioridad recibió un mayor desarrollo institucional. Uzbekistán presidió la Reunión Consultiva de Jefes de Estado de Asia Central por primera vez sobre la base de un programa integral que incluyó interacción económica, conectividad de transporte, ecología, uso racional de los recursos hídricos e intercambios humanitarios.
La organización de más de veinte eventos importantes y la histórica cumbre regional celebrada en Taskent bajo la presidencia del Presidente Shavkat Mirziyoyev constituyeron la culminación de la diplomacia regional del año, confirmando el compromiso de los países de Asia Central de profundizar la confianza y el desarrollo conjunto.
Podemos afirmar con seguridad que nuestra extensa región, por primera vez en mucho tiempo, se está convirtiendo en un actor unificado y plenamente funcional en la política mundial. Esto se evidencia por la creciente atención de la comunidad internacional y el cambio en la percepción de la región en la arena global. Un ejemplo destacado es el desarrollo de los formatos “Asia Central Plus”, que en 2025 adquirieron un contenido práctico y específico. Las cumbres con la Unión Europea, China, Rusia, Estados Unidos y Japón demostraron el creciente papel de la región en la política global y fortalecieron su posición como un espacio de estabilidad, previsibilidad y cooperación mutuamente beneficiosa.
Una dirección importante de la política exterior en 2025 fue la expansión de su geografía. Junto con los socios tradicionales de la CEI, Europa y Asia, se intensificaron los contactos con países de Europa del Este, Medio Oriente, África y América del Sur. La realización de eventos bilaterales de alto nivel por primera vez con Eslovaquia, Serbia, Jordania, Paraguay y varios otros países fue evidencia de la expansión sistemática de la presencia internacional de Uzbekistán. Como resultado, el número total de países con los que la república mantiene relaciones diplomáticas alcanzó 165.
En este contexto, los eventos estratégicos que influyeron en el posicionamiento de Uzbekistán en política exterior fueron particularmente significativos en 2025. La firma del Acuerdo de Asociación y Cooperación Ampliada con la Unión Europea y la visita del Presidente Shavkat Mirziyoyev a Bruselas marcaron un cambio cualitativo en las relaciones con la UE. El acuerdo creó una base legal sólida para profundizar el diálogo político, ampliar los vínculos comerciales y económicos, atraer inversiones y desarrollar la cooperación en desarrollo sostenible, economía verde y digitalización, reflejando la alta valoración de los socios europeos hacia las reformas implementadas en Uzbekistán.
Continuando la expansión y profundización de las relaciones con los principales centros de poder global, Uzbekistán desarrolló de manera sostenida sus relaciones con Estados Unidos. Un hito en este sentido fue el exitoso resultado de la cumbre “C5+1” celebrada en Washington en noviembre, que reunió al Presidente de EE. UU. y a los líderes de los estados de Asia Central. Expertos y políticos internacionales reconocieron a Uzbekistán como un actor clave en la cooperación regional y socio responsable de EE. UU. en desarrollo sostenible, seguridad, interacción económica y vínculos humanitarios.
Igualmente significativo fue la participación del Presidente Mirziyoyev en la Asamblea General de la ONU. Su discurso en esta plataforma internacional principal reafirmó el compromiso del país con el multilateralismo, el diálogo pacífico y la búsqueda colectiva de soluciones a problemas globales urgentes.
En 2025, por iniciativa de Uzbekistán, la Asamblea General de la ONU adoptó cuatro resoluciones reflejando las prioridades del país en desarrollo sostenible, seguridad regional y cooperación humanitaria. Además, Uzbekistán fue elegido en varios órganos autorizados de la ONU, reflejando la creciente confianza internacional.
Un evento histórico del año fue la celebración en Samarcanda de la 43ª sesión de la Conferencia General de la UNESCO. Por primera vez en cuarenta años, este foro se celebró fuera de París, representando un reconocimiento sin precedentes de la importancia cultural, histórica y civilizacional de Uzbekistán. Samarcanda se convirtió en una plataforma global de diálogo sobre educación, ciencia y cultura, reforzando la dimensión humanitaria de la política exterior del país y su imagen como centro de interacción inter-civilizacional.
Paralelamente a la diplomacia política activa, la diplomacia económica se desarrolló dinámicamente en 2025, convirtiéndose en una herramienta clave de política exterior. El trabajo sistemático en el formato “Ministerio de Relaciones Exteriores – Misiones Diplomáticas – Ministerios Sectoriales – Regiones” produjo resultados tangibles en la atracción de inversiones extranjeras y la expansión de relaciones económicas internacionales. En diez meses se aseguraron $34,4 mil millones de inversión extranjera con la asistencia de misiones diplomáticas.
La efectividad de la política económica recibió un alto reconocimiento de instituciones financieras internacionales y agencias de calificación. En 2025, Fitch Ratings y S&P elevaron la calificación soberana de Uzbekistán de “BB-” a “BB”, mientras que Moody’s cambió su perspectiva de “estable” a “positiva”, reflejando la creciente confianza en la economía y la sostenibilidad de las reformas.
La actividad económico-exterior activa contribuyó al crecimiento de los indicadores comerciales. En los primeros once meses de 2025, el volumen del comercio exterior alcanzó $72,7 mil millones, con exportaciones de $30,8 mil millones, un aumento de $6,6 mil millones respecto al mismo período del año anterior. La significativa reducción del déficit comercial externo fue el resultado del trabajo enfocado de las misiones diplomáticas en la diversificación de mercados y la promoción de productos nacionales en el extranjero.
El desarrollo del turismo también desempeñó un papel importante en la formación de la imagen internacional positiva de Uzbekistán en 2025, actuando como una forma de “poder blando”. En once meses, 10,7 millones de turistas extranjeros visitaron el país. Mensualmente, Uzbekistán recibe a más de un millón de visitantes extranjeros. La participación activa en exposiciones internacionales, grandes eventos promocionales en el extranjero y el primer Foro de Turismo “Asia Central – Unión Europea” en Taskent fortalecieron la posición de Uzbekistán como uno de los destinos turísticos más prometedores de la región.
Se prestó considerable atención a la protección de los derechos e intereses de los ciudadanos uzbekos en el extranjero, una dimensión humanitaria importante de la política exterior. De enero a septiembre de 2025, se realizaron más de 385,000 acciones consulares, se devolvieron documentos incautados ilegalmente, se cobraron deudas salariales y se implementaron programas de repatriación de compatriotas. Los servicios consulares digitales se mejoraron, se amplió la geografía de la entrada sin visa y simplificada, y se fortaleció la interacción con las diásporas.
En conclusión, al resumir 2025, se puede afirmar con confianza que la política exterior de Uzbekistán demostró un alto grado de madurez, coherencia y efectividad. El país no solo fortaleció su posición internacional, sino que también utilizó herramientas diplomáticas para apoyar el desarrollo interno, aumentar la atractividad de inversiones y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Uzbekistán finaliza el año con una red ampliada de asociaciones, un sólido marco legal y contractual y una visión clara de objetivos futuros, permaneciendo abierto al mundo y mirando hacia el futuro con optimismo.